Torni Segarra

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2695. Siempre habrá bloques, grandes países. Pero los grandes países viven en la basura. Por eso, los pequeños países, son los que más orden generan: Suiza, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suecia, Finlandia, Noruega.

Todo lo que se diga de Rusia en los medios de comunicación, no tiene ningún valor. Pues, los años de comunismo, donde todo lo de Rusia era negativo, vilipendiado, todavía está en el inconsciente de las personas incultas.

 

2696. Los que temen algo que perder, son los que se oponen a la libertad. Por eso, los países cuando más ricos y poderosos, son los que más reprimen las expresiones y necesidades de libertad.

Viven como neuróticos, viendo enemigos por todas partes. Y eso, en cierto modo es real: pues los necesitados de todo, no van a ir a casa de los pobres, donde vivirían en la miseria y, tal vez, morirían de hambre. Y por eso, van a casa -países- de los ricos, que, con las sobras, y todo lo que destruyen, de hambre no morirán. 

 

2697. Pues, aquí el nacionalismo centralista es la divisa de España. Es tan natural y cotidiano, que ellos ni se dan cuenta de lo que son.

Por lo que sólo se dan cuenta cuando hay un gran suceso, o una crisis como la que hay ahora. Donde realmente se ve cada cual quién es, dónde está y qué es lo que defiende. 

 

2698. La prueba es: si una persona que conoces, ya no quiere ir más contigo, cambia de amigos, de lugares donde os veíais, reuníais. ¿Por qué tiene uno que obligarle para que siga siendo amigo, reuniéndose, paseando, obligándola de todas las maneras, para que todo siga igual?

¿Verdad que parece absurdo, sin sentido, un peligro pues donde hay presión, obligaciones, imposiciones, puede haber un estallido de energía para liberarse de todo eso?  

 

2699. Al igual que en los matrimonios, las parejas, el deseo de su separación está motivada en una insatisfacción, a causa de una injusticia, humillaciones, abusos, malos tratos, violencia. Y robarle el dinero que gane o tenga la pareja.

Si no hay presión, conflicto, malos tratos, no puede haber conflicto y deseo de separarse, divorciarse.

 

2700. Necesitamos la complicidad de los demás. El reconocimiento, Aunque sea absurdo lo que hagamos. Eso es vanidad y miedo.  

 

2701. A los buenos corazones y a las mentes hermosas, no hace falta gritarles. Pues se valen por sí solos.   

 

2702. Lo más importante de la vida es la libertad. Pues el amor es libertad.  

 

2703. ‘En algún lugar dentro de todos nosotros está el poder de cambiar el mundo’.

Eso se tiene que hacer realidad. De momento, nadie lo ha conseguido. Tal vez, es que no se puede hacer. El creador, lo ha hecho perfecto según su parecer.

Sobre todo, la naturaleza. 

 

2704. Si no hay paciencia, amabilidad y comprensión de nosotros mismos, entonces seguiremos condicionados para ser robots. Y los robots, no pueden experimentar la dicha de la relación, la dicha de la percepción, de la inteligencia. 

 

2705. Es muy sencillo: cuando me doy cuenta que estoy inatento. Es cuando vuelvo a estar atento. Pues sin atención total, absoluta, no puede haber ni orden ni inteligencia.  

 

2706. Los bebés, cuando nacen necesitan protección, comer, seguridad, respeto. Si son desafortunados y no tienen la posibilidad de recibir esas necesidades básicas. Es preciso, que su estructura psicológica se construya en el miedo, en la rebeldía, en fastidiar a las personas mayores.

Pues lo que sembramos en los niños, eso van a generar ellos también. Así que, si sembramos respeto, afecto, compasión, amor, será muy diferente que si sembramos crueldad, indiferencia, brutalidad, malas maneras. 

Es decir, lo que nosotros seamos, les trasmitiremos a los niños, ellos mismos lo van a reproducir.  

 

2707. Todos nacemos con los condicionamientos innatos: la búsqueda de seguridad, protección. Y es esa búsqueda de seguridad, la que va a determinar nuestras vidas.

Una de las cosas que nos dan seguridad, es ser narcisista, la vanidad. Que no es más que huir de la realidad, que es que todos estamos solos ante la vida, su misterio inabarcable, indescifrable.

Así que, todos tenemos los mismos deseos, pues el ‘yo’ siempre es el mismo para todos. Es decir, uno no puede dejar de ser narcisista, ser vanidoso, ni puede deshacerse del ‘yo’. Hemos de vivir con todo eso.

La cuestión está en darse cuenta cuándo necesito insistentemente más atención, necesito exhibirme. Pues eso ya es un problema. 

Los problemas, no se resuelven huyendo de ellos, ni reprimiéndolos. Hemos de ir hasta la raíz de los problemas. Y para ello, hay que tener profunda atención, que va a generar orden. Y ese orden, que es inteligencia, nos dirá lo que hemos de hacer.