Torni Segarra

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221. ¿Cómo se va informar si no tiene tiempo? Sus negocios, sus intrigas, sus pleitos; todo lo que ha hecho para ser multimillonario, que ha sido a costa de la explotación de los menos afortunados. Todo ello hace que no tenga tiempo para reflexionar, dialogar con los demás; investigar qué es realmente verdadero para todos, no sólo para él y la casta a la que representa y defiende.

 

 

222. Pero a eso se apuntan todos. Tú, ¿no? Por eso, vale más caer en gracia que ser gracioso. Es decir, el que manda, manda. Y los demás, hasta que revienten y la monten, arrasándolo todo. Pero, así es la vida.

 

 

223. Pero, aunque también tengamos parte de perro -de animal-, también somos personas. Los animales, no; solamente son animales.

 

 

224. Si es verdad que los animales son curiosos, pero no necesitan el fuego para sobrevivir.

 

 

225. La paz lo cura todo menos lo que llega con la vejez. Porque hemos de morir, el cuerpo se tiene que romper, deteriorar, acabar.

 

 

226. La fatalidad de la vida hace que para brillar uno, tiene que ser a costa de los demás. Pues brillar es vencer, triunfar en algo, donde se genera un vencido que también quiere brillar, vencer.

El paradigma de la vida es la lucha por sobrevivir, como hacen los animales. Aunque intentamos suavizarlo con la compasión, el amor.

 

 

227. La vida tiene la posibilidad de que lo malo que nos sucede se puede transmutar, convertir en bueno. Sólo hace falta comprender lo que es la vida, sus maneras implacables. Como que cuando baja, a partir de cero, la temperatura, el agua se convierte en hielo.

 

 

228. Esperar es la cosa más banal y superficial que hay. Porque en la vida no exista la seguridad en absoluto. Sólo existe la inseguridad de no saber nada. Aunque nos gusta vivir ilusionados, en la ilusión.

 

 

229. El querer, el amor, es más que querer a una sola persona. Es querer y no querer a la vez, para así ser libre, no atrapado. Eso quiere decir, vivir en la inseguridad; que es lo que no queremos, ya que queremos tenerlo todo controlado, estar seguros.

 

 

230. Es preciso tratar como nos tratan, porque todos somos iguales, hacemos lo mismo para sobrevivir. Si no hiciéramos algo contra los demás, nos devorarían. Si no elimináramos las bacterias, los microbios, que nos perjudican, el exceso de insectos, pereceríamos. ¿No han estado en el campo y les han invadido las hormigas, los mosquitos que le pican sin cesar para chupar la sangre? ¿Qué hacemos con las malas hierbas, que invaden los sembrados? El orden preciso para sobrevivir, es crueldad. ¿Pero hay otra elección, si es que queremos vivir?

 

 

231. Si las cosas no se pueden cambiar, lo que queda es aceptarlas. Y para aceptarlas hay que comprenderlas por verlas cómo son en su totalidad, como cuando vemos un animal peligroso ante nosotros.

 

 

232. Prometer y cumplir, es un error. Pues nadie sabe cómo puede responder. Pues la promesa es el pasado, que nada tiene que ver con el presente.