Torni Segarra

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1950. Tanto la izquierda como la derecha, necesitan para reaccionar y apoderarse del poder, de unos hechos traumáticos. La izquierda necesita que haya mucha hambre, injusticias, esclavitud, brutalidad, indiferencia, violencia.  

Y la derecha, actúa cuando los que son los menos favorecidos, por su necesidad, generan el desorden, el caos, la anarquía, y a ella le entra el pánico, y reprime a los menos afortunados con todo lo que puede. Porque se siente maltratada, agredida, quieren destruirla.  

Así que, ese es el paradigma con el que vivimos. Tanto a nivel personal, como de grupo, colectivo, de clase.  

 

1951. ¿Cómo puede ser que las personas voten a los políticos racistas, xenófobos, misóginos? Seguramente los votan, porque están llenos de odio hacia los viejos políticos, que no les solucionan los problemas. O, puede que sean tan ignorantes, que no se enteran de nada. Solamente escuchan a esos políticos mentirosos, embaucadores, que les dicen que solamente ellos les van a solucionar los problemas. 

Hasta que pase el tiempo y se den cuenta que esos políticos mentirosos, farsantes, tampoco les solucionan los problemas. Y vuelvan a escuchar a otro político, nuevo, desconocido, que también les dice que todos los problemas, si les votan, van a desaparecer.   

Pues los políticos, juegan con la ignorancia de las personas. Y por eso, es que hacen payasadas, montan numeritos de exhibicionismo, espectáculos, amenazan, vociferan, mienten. Estas son sus armas preferidas. Todo lo demás, la política viene rodado. 

Pues lo gubernamental, es tan complicado, que sólo los que mandan tienen acceso, a lo oscuro e intrincado, de la política y el poder.  

Pero, en realidad, los que votan a alguien, sea a quien sea, son lo mismo. Son dos seres humanos, básicamente iguales, con sus miserias, sus precariedades, su debilidad y fortaleza ante la vida. Y la vida lo incluye y abarca todo: la vulnerabilidad, la estupidez, el absurdo, la inteligencia, la sabiduría. 

 

1952. Hay un problema para los que se enamoran de una sola persona: en tantas mujeres bonitas y hombres bonitos, que hay. ¿Cómo podemos quedarnos con una sola persona y olvidarse de todas las demás? Eso sólo se puede hacer si nos reprimimos el deseo de estar enamorados de todos.

 

1953. Las personas van donde mejor se encuentran. Si todo cambia según sus necesidades, y no convienen, se irá o las personas se irán de él.   

 

1954. ¿Qué haces con todo el dinero que ganas? ¿Por qué cuando acabas el partido, te pones ese reloj tan caro si no necesitas saber la hora que es? Pues tú ya lo sabes. Pues eso es sólo para ganar dinero.  Y, ¿eso no es banalizar la vida, no es vivir en el absurdo, idiotizar a las personas?  

 

1955. ‘Eso se llama Amor, Toni. Quien mucho abarca, poco aprieta’. 

Cuidado. Eso se puede aplicar tanto con una sola persona o con todas. Si nos enamoramos de todas las personas, tendríamos que darles ese amor a todas. Por lo que, en teoría habría poco amor para cada una. Si damos todo el amor a una sola, esa se lo llevaría todo.  

Pero la magia del amor no funciona calibrando, ni midiendo su intensidad. El amor, cuando es, lo abarca y engloba a todo, a todos a la vez por igual. Afecta a toda la humanidad.  

 

1956. ¿El amor duradero existe, o puede existir? Pues si hay esfuerzo, forzar algo o alguien, tener un plan o estrategia, conflicto, ¿puede haber amor?  

 

1957. La principal adicción, la más negativa, es la creencia. Pues esa creencia de que lo que se hace es lo correcto, lo mejor, lo bueno. Es justamente todo lo contrario.  

Porque toda creencia, es una adicción, donde se vive atrapado, poseído, enfrentado, dividido de la realidad, de la verdad. Que es inteligencia y sabiduría, el más elevado orden, el amor. 

Por eso la mejor creencia, la mejor religión, la mejor teoría, es la que no existe.   

 

1958. Los nazis israelitas judíos, prosiguen como siempre lo han estado haciendo desde hace un siglo, con sus maneras brutales, crueles, violentas, a los palestinos árabes. Lo mismo que los nazis hicieron con ellos: querer eliminarlos de todas las maneras, con un genocidio.  

Eso demuestra que todos somos básicamente iguales: animales depredadores, un poco más sofisticados y desarrollados que ellos.