Torni Segarra

Seleccionar página

622. Empezar por los cimientos, es empezar por uno mismo. Pues, las autoridades, los políticos, no van a solucionar los problemas, porque no saben o no pueden. Ya que están atrapados por la burocracia, por las reuniones, por sus intereses, que es hacer lo que haga falta, para permanecer en el poder.

De manera que es uno, cada cual, si quiere ayudar, el que ha de hacerse cargo de hacer lo que quiere que hagan las autoridades. Primero, poner orden en su vida. Y ese orden, ya le dirá lo que tiene que hacer.

 

 

 

623. Hay algo que, si uno quiere, no se pueden enterar: si uno vota o no, en las elecciones para elegir los gobernantes. Para ello, es preciso, que nunca lo diga a nadie; ni por supuesto, nunca lo comente o diga en Internet. Pues, el voto es secreto, personal.

 

 

 

624. Uno es quiero y no puedo: el forzarse para ser pijo. Y el otro, va a la suya; sin importarle lo que digan los demás. 

¿Por qué quieren manipularlo todo y decir mentiras, falsedades? Ese diario, con tal de venderse, se hace banal, superficial, chismoso.

 

 

 

625. Lo más curioso es, que aún no se han enterado que no tienen nada de demócratas, que son dictadores, opresores, contrarios a la libertad. Son como los fundamentalistas, que son fanáticos religiosos de su idea. 

Es decir, crean una idea y la convierten en religión intocable, indivisible, que la tienen que defender con su tiranía.

 

 

 

626. No seas exagerado, ni mal educado. Solamente he descrito la situación de las dos personas. Si a ti no te gusta la realidad, ese es tu problema, que has de resolver, si no quieres convertirte en una fiera, agresiva, violenta.

 

 

 

627. Es extraño tu silencio, tu ausencia, en los medios de comunicación. En tanto revuelo que ha habido y hay, y tú estás apartada de todo ese debate, que no es más que el funcionamiento de cualquier grupo organizado, que tiene sus normas, estatutos, etc. 

Puede que estés descontenta, frustrada, por los resultados, que se pronosticaban; y que han dado como ganadores, a las personas que tú no acabas de integrarte con ellas. En todo grupo, organización, siempre hay varias facciones, aunque las más visibles son: una que parece más progresista y otra que no lo es. Esto en teoría, no debería ser ningún problema; pero a la larga, al no ser dos líneas paralelas, puede que vayan divergiendo, separándose. 

Porque, las palabras tienen poco valor, lo que cuenta es nuestra manera de vivir. De manera, que ahí, sí que se puede producir un choque, una disensión. Pues la vida, es como un volcán: a veces pasa mucho tiempo en silencio, quieto, conviviendo con todo su entorno. Pero a veces, estalla su erupción afectándolo todo, alterando, destruyendo, cambiando todo él y su entorno. Y, eso mismo, nos pasa a las personas, que no sabemos por qué, pero algo sucede que lo altera todo. Obligándonos a cambiar, a buscar soluciones, que, aunque siempre son viejas, ya que son una repetición de la realidad, nos parecen nuevas, complicadas, llenas de problemas. 

Y todo eso, no lo podemos eludir, descartar, sino que hay que pasar por esa realidad, por dolorosa que nos sea. Pues, la vida es destruir, amor, construir.

 

 

 

628. Como todo en la vida, la empatía también nos puede destruir. Eso hay que saberlo. Y que cada cual decida lo que quiera hacer.

 

 

 

629. Querer ganar siempre es malo. Pero, has de saber por qué has de dejarte perder, que te ganen.

 

 

 

630. A veces, las personas no se pueden cambiar. He dicho a veces, por honor a la verdad. Ya que la verdad, entendida como saber, la sabiduría, nos dice que todo no lo podemos saber.

 

 

 

631. Si tenemos la capacidad de ver la realidad lo que es, tal cual es, todo lo que existe, que es la realidad sea la que sea, nos enseña.

 

 

 

632. ‘No sé lo que veo en ti, sólo sé que no lo veo en nadie más.’ 

Eso es porque el cuerpo, las glándulas, nos están obligando. Además de nuestro condicionamiento cultural, social, familiar, de grupo.

 

 

 

633. Cuando ofrecemos algo a los demás, hay que saber que, en ese ofrecimiento, va incluida nuestra necesidad de relacionarnos, de dar.

 

 

 

634. Sonreír ante el odio que nos lanzan, ¿no es cinismo, engaño, mentira? Ya sabemos que reaccionar al odio trae malas consecuencias; pero cambiar la realidad de lo que el odio es, lo que genera, también va a provocar desorden, que lleva al odio.

 

 

 

635. La vida no cambia por cambiar un pensamiento. La vida cambia cuando cambiamos nuestras obras, lo que hacemos con nuestra vida, nuestra manera de vivir.