Torni Segarra

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387. La libertad de expresión ha de ser, ir en todas direcciones. Tan adecuadas son las informaciones, lo que dicen los periodistas, como los que al sentirse atacados se expresan en contra ellos.

 

 

 

388. Que es racista, xenófobo, parece ser que lo es, ya que sus decisiones así lo demuestran. Y con ello, todo queda mediatizado, contaminado por la inhumanidad, la brutalidad, la crueldad.

 

 

 

389. Toda la filosofía empieza con el estudio de la vida, que nos lleva a la muerte. Pues si no nacemos no hay vida. Y si no hay vida, no hay muerte.

Por eso, todas las preguntas en realidad son sobre la vida. La muerte al sernos desconocida -ya que no tenemos experiencia directa de lo que es-, no debería de importarnos. Pero como le tenemos miedo a lo desconocido, al final, a la nada, es por eso que le damos tanta importancia a la muerte, la consideramos algo feo, rechazable, tenebroso. Cuando es un proceso más de la vida que es implacable, inamovible, ya que no podemos huir de ella, ni rechazar.

 

 

 

390. Eso no es lo importante. Lo importante es la correlación, la aceptación y el respeto mutuo que se tengan el nacionalismo español y el nacionalismo catalán. Y de ese respeto mutuo de igualdad, dependerá la armonía, la tranquilidad, el orden, la paz.

 

 

 

391. El mayor peligro, el real, somos cada uno de nosotros. Pues los bancos, cualquier organismo, está dirigido, gestionado por personas. Cuando uno es racista, eso va afectar todo lo que hace y donde lo hace.

O sea, que el racismo, la xenofobia, no es de un político solamente, pues los que los han votado son también racistas, crueles.

 

 

 

392. Eso que dices de los otros, ellos también dicen lo mismo de vosotros. Por lo que, como ves, meramente con palabras, acusaciones, justificaciones, insultos, mentiras, los problemas, el conflicto, no se va a solucionar; y así, llevamos toda la vida.

 

 

 

393. Tanto en la edad media, ahora, como dentro de cien años, todo va a seguir igual: habrá nacionalismos grandes, pequeños, medianos. Habrá religiones que también nos dividen; habrá ideas políticas que nos enfrentan.

De manera, que como siempre sucede, el que reparte, parte y coge la mejor parte. Es decir, el que recibe todo el dinero que aportan los demás, ese es el responsable de que el reparto no sea negativo para el contribuyente. Pero, como eso no puede ser, porque los hombres somos corruptos por naturaleza, el que reparte coge la mejor parte.

Y por eso, es que existe el divorcio, la separación, la independencia, la libertad. ¿Tan difícil es eso de ver? Pues, parece que la Inquisición española todavía esté vigente, oponiéndose a todo lo que signifique libertad. 

 

 

394. Si empiezas por el tú más te descargas la rabia, pero eso no resuelve el problema. Porque los otros, también pueden hablar de mal de los derroches de los tuyos.

Creo que mientras no nos pongamos los zapatos de los otros, no podremos comprender sus problemas, que también son nuestros problemas.

Pues, todo lo que digamos de los otros, como todos somos básicamente iguales, en realidad somos de nosotros de lo que estamos hablando, criticando. Por eso, todo el problema está en uno, cómo vive, si es corrupto, inmoral, indiferente al daño que nos hacemos. Y si lo vemos, entonces, eso ya no va con nosotros, y no es nuestra responsabilidad que los nacionalismos se peleen, que el presidente Trump, un nacionalista, sea racista, xenófobo, un multimillonario inmoral.

 

 

 

395. Esa excusa es la misma que los carcas conservadores de hace cien años, decían de las mujeres que querían votar. Decían de ellas que no tenían cultura, ni decisión, que eran hembras vulnerables, que debían de estar en casa, etc. Pero los hechos son más poderosos que lo que cualquier burgués, carca, conservador pueda proyectar por su infundado miedo. Que siempre es, por el temor de perder unos privilegios.

Toda la historia de los hombres, los pueblos, los países, es eso: el que tiene algo, que los otros no tienen, tiene miedo, se resiste a los cambios, por temor a perder lo que tiene y los otros no.

 

 

 

396. Si, Salvador, el momento es crucial. Por ello, creo que el momento es como un parto. Y todos los partos, tienen sus complicaciones, problemas. Por lo tanto, debemos ser fuertes, no desfallecer. Ya que, los que se oponen, están en contra, no deben detenerse para hacer que fracase todo.